Yo creía saber lo que era amar.
En mi adolescencia pasé por una breve etapa de poeta, explorando con palabras el amor y el desamor. Con el tiempo entendí que el amor no es uno solo: existe el amor de pareja, el amor hacia los padres, los hermanos, los amigos… Cada uno con su propio matiz, su propia manera de vivirse.
Pero fue en junio de 2010 cuando experimenté algo completamente distinto.
Lo supe sin pensarlo, en el instante en que la sostuve por primera vez en mis brazos. Ese día sentí el amor incondicional de ser padre. Ese amor que no espera nada a cambio y que, sin previo aviso, redefine por completo tus prioridades.
Como papá y psiquiatra, he aprendido que el amor se expresa de formas muy diversas. Y a lo largo de los años me he enfrentado, más de una vez, al desafío de comunicarlo de manera que realmente llegue. Porque no basta con amar: hay que saber expresar ese amor en un lenguaje que el otro comprenda.
En ocasiones, incluso cuando damos lo mejor de nosotros, el mensaje se pierde si no hablamos el “idioma emocional” adecuado. Esto ocurre también —y quizás especialmente— en la relación con nuestros hijos.
El libro Los 5 Lenguajes del Amor de los Niños, de Gary Chapman y Ross Campbell, me ofreció una perspectiva profunda y útil. En él, los autores explican que, al igual que los adultos, los niños tienen formas preferidas de recibir amor. Conocer ese lenguaje principal puede transformar nuestra manera de relacionarnos con ellos.
Los cinco lenguajes son:
Palabras de afirmación
Tiempo de calidad
Regalos
Actos de servicio
Contacto físico
Al leer el libro, me surgieron dos preguntas clave:
¿Cuál es el lenguaje del amor que mejor entienden mis hijos?
¿Estoy llenando su “tanque emocional” como ellos lo necesitan… o solo como yo aprendí a dar amor?
Lo más valioso de este enfoque es que no se queda en la teoría. Ofrece estrategias prácticas para identificar y hablar el lenguaje emocional de cada niño. Nos recuerda que amar es una acción que evoluciona con cada etapa de su vida.
En un mundo cada vez más rápido y demandante, aprender a expresar amor de forma efectiva es uno de los mayores regalos que podemos ofrecer a nuestros hijos. Un niño que se siente amado según su propio lenguaje emocional, desarrollará una autoestima más sólida, mayor empatía y fortaleza emocional.
¿Cuál crees que es el lenguaje del amor de tu hijo?
¿Y cómo puedes hablarlo hoy con más intención y conciencia?